miércoles, 31 de agosto de 2011

EXTINCION

La extinción es la desaparición de todos los miembros de una especie o un grupo de taxones. Se considera extinta a una especie a partir del instante en que muere el último individuo de esta. Debido a que su rango de distribución potencial puede ser muy grande, determinar ese momento puede ser dificultoso, por lo que usualmente se hace en retrospectiva. Estas dificultades pueden conducir a fenómenos como el Taxon Lazarus, en el que una especie que se presumía extinta reaparece abruptamente tras un período de aparente ausencia. En el caso de especies que se reproducen sexualmente, la extinción es generalmente inevitable cuando sólo queda un individuo de la especie, o únicamente individuos del mismo sexo.
A través de la evolución, nuevas especies surgen a través de la especiación, así como también otras especies se extinguen cuando ya no son capaces de sobrevivir en condiciones cambiantes o frente a otros competidores. Normalmente, una especie se extingue dentro de los primeros 10 millones de años posteriores a su primera aparición,2 aunque algunas especies, denominadas fósiles vivientes, sobreviven prácticamente sin cambios durante cientos de millones de años. La extinción es histórica y usualmente un fenómeno natural. Se estima que cerca de un 99,9% de todas las especies que alguna vez existieron están actualmente extintas.3 4
Antes de la dispersión de los humanos a través del planeta, la extinción generalmente ocurría en continuo bajo índice, y las extinciones masivas eran eventos relativamente raros. Pero aproximadamente 100.000 años atrás, y en coincidencia con el aumento de la población y la distribución geográfica de los humanos, las extinciones se han incrementado a niveles no vistos antes desde la extinción masiva del Cretácico-Terciario.5 A esto se le conoce como la extinción masiva del Holoceno, y se estima que para el año 2100 la cantidad de especies extintas podría alcanzar altas cotas, incluso la mitad de todas las especies que existen actualmente.

Causas

La paloma migratoria, una de las cientos de especies de aves extintas, fue cazada durante algunas décadas hasta que se extinguió.
El tigre de Bali fue declarado extinto en 1937 debido a su caza y la destrucción de su hábitat.
Existen una variedad de causas que pueden contribuir directa o indirectamente a la extinción de una especie o un grupo de especies.
Así como cada especie es única, lo es cada extinción.. las causas para cada una son variadas — algunas sutiles y complejas, otras obvias y simples
En Watching, from the Edge of Extinction
En términos sencillos, cualquier especie que sea incapaz de sobrevivir o reproducirse en su ambiente, y que tampoco pueda trasladarse a otro ambiente nuevo donde sí sea capaz de realizar estas cosas, muere y se extingue. La extinción de una especie puede suceder de improviso (por ejemplo, cuando la polución convierte a un hábitat entero inhabitable), o puede ocurrir gradualmente a través de incluso cientos de millones de años, como puede pasar cuando la especie en cuestión paulatinamente pierde la competición por el alimento frente a otras especies mejor adaptadas.
La evaluación de la relativa importancia de los factores genéticos en comparación con los ambientales como causa de extinción ha sido comparada con el debate de innato o adquirido.4 La cuestión de si las extinciones en el registro fósil han sido provocadas en su mayoría por catástrofes o por la evolución ha estado sujeta a discusión; por ejemplo, Mark Newman, el autor de Modeling Extinction, presenta un modelo matemático para las extinciones masivas entre las dos posiciones.2 Por el contrario, la biología de la conservación usa el modelo de vórtice de extinción para clasificar las extinciones por sus causas. Cuando se plantea la extinción humana, estas causas se encuentran con los efectos del cambio climático o un desastre tecnológico, lo que se muestra por ejemplo en el libro Nuestra Hora Final (2003) de Martin Rees.
En la actualidad, grupos ambientalistas y algunos gobiernos se preocupan acerca de las extinciones provocadas por la propia humanidad, e intentan combatirlas a través de una variedad de programas de conservación.5 Los seres humanos pueden provocar la extinción de una especie debido a la sobreexplotación de un ambiente, contaminación, destrucción del hábitat, la introducción de nuevos predadores o competidores, caza exagerada, entre otras razones. La edición de 2008 de la Lista Roja elaborada por la UICN incluye a 717 taxones de animales14 y 87 de plantas15 bajo la categoría "extinto" (EX), todas extinciones sucedidas después del año 1500, aunque puede que el número sea una subestimación significativa de la real cantidad de extinciones.16

 Fenómenos demográficos y genéticos

La genética de poblaciones y los fenómenos demográficos afectan a la evolución, y en consecuencia el riesgo de extinción de una especie. Las especies con poblaciones pequeñas suelen ser mucho más vulnerables a la extinción17 y a estos efectos.
La selección natural actúa propagando los rasgos genéticos beneficiosos para una especie y eliminando los deficientes. Sin embargo, una mutación deletérea puede propagarse a toda una población mediante el efecto de la deriva genética.
Un acervo genético diverso entrega a una población una posibilidad más alta de sobrevivir a cambios adversos en su ambiente. En consecuencia, los efectos que remarcan pérdida de la variabilidad genética pueden incrementar las posibilidades de extinción de una especie. Los cuellos de botella pueden reducir dramáticamente la diversidad genética limitando de manera importante el número de individuos en condiciones de reproducirse y haciendo de la endogamia un suceso más frecuente. El efecto fundador puede causar una rápida especiación individual, y es uno de los ejemplos de un cuello de botella.

[Contaminación genética

Artículo principal: Contaminación genética
Las especies que se han desarrollado histórica y naturalmente en una región específica pueden estar amenazadas en gran medida debido al proceso de la contaminación genética (por ejemplo, la homogeneización o el reemplazo de los genotipos locales provocada por una introgresión) que podría ocasionar la introducción de animales o plantas con una ventaja numérica o de aptitudes.18 En este caso, especies no nativas pueden dar lugar a la extinción de animales o plantas nativas debido a su introducción deliberada o a la destrucción de su hábitat, poniendo en contacto a especies que se encontraban anteriormente aisladas. Este fenómeno puede ser especialmente perjudicial para especies raras que entren en contacto con otras más abundantes, causando que se crucen y modificando su reserva genética creando híbridos y conduciendo a la especie nativa original a una extinción completa.
Extinciones como estas no siempre son evidentes a partir de solo observaciones morfológicas (es decir, por la apariencia externa). Un cierto grado de flujo genético puede ser normal y un proceso evolutivo constructivo, debido a que es imposible preservar todas las constelaciones de genotipos y genes. Sin embargo, la hibridación con o sin introgresión puede ser una amenaza a la existencia de especies raras.19
La generalización de la contaminación genética también lleva a un debilitamiento del desarrollo natural del acervo genético específico de la región, causando animales y plantas híbridos más débiles e incapaces de vivir en entornos naturales cambiantes en el largo plazo, llevándolas finalmente a la extinción.
El acervo genético de una especie o una población es el grupo completo de los alelos únicos que se encuentran al inspeccionar el material genético de cada miembro vivo de la especie o la población. Un gran acervo genético indica una alta diversidad genética, que se asocia con poblaciones robustas que pueden sobrevivir a intensivos episodios de selección. Por el contrario, una baja diversidad genética (véase endogamia y cuello de botella) puede provocar la reducción de las aptitudes biológicas e incrementar la posibilidad de extinción entre una población reducida de individuos de una especie pura.

Degradación del hábitat

Artículo principal: Destrucción del hábitat
La degradación del hábitat de una especie puede alterar el paisaje adaptativo hasta el punto que esa especie ya no está en condiciones de sobrevivir y se extinga. Esto puede suceder por efectos directos (como que el entorno se vuelva tóxico) o indirectos (limitando la capacidad de la especie de competir contra nuevos competidores o por disminuida cantidad de recursos).
La degradación del hábitat por toxicidad puede matar a una o varias especies rápidamente, a través de la contaminación o provocándoles esterilidad. Esto también puede suceder en períodos de tiempo más largos con un nivel bajo de toxicidad continua, afectando su expectativa de vida, su capacidad reproductiva o su competitividad.
Por otro lado, la degradación del hábitat también puede tomar forma con la destrucción física de éste. La amplia destrucción de la pluvisilva y su reemplazo con terrenos de pastoreo es ampliamente citada como un ejemplo de esto;6 20 la eliminación de densas selvas también destruye la infraestructura de la que muchas especies dependen para sobrevivir. Por ejemplo, un helecho que dependa de una sombra densa para su protección de la luz solar directa no puede sobrevivir sin los árboles que le provean esa sombra. Otro ejemplo es la destrucción de los fondos oceánicos provocada por la pesca de arrastre.21 22
La disminución de los recursos o la introducción de nuevas especies competidoras también puede suelen acompañar a la degradación del hábitat. El calentamiento global también ha permitido que algunas especies expandan su rango de distribución, provocando competiciones con otras especies que ocupaban previamente esas áreas. En algunas ocasiones estos nuevos competidores son predadores y afectan directamente a las especies como presas, mientras que otras veces toman ventaja en la obtención de recursos frente a especies más vulnerables. Estos recursos vitales incluyen el agua y el alimento, y suelen estar limitados debido a la misma degradación del hábitat. Todo esto puede finalmente conducir a la extinción en estado natural o completa de estas especies.

Predación, competición y enfermedades

El sapo dorado fue visto por última vez el 15 de mayo de 1989. Desde 1980 se registra un creciente declive en las poblaciones de anfibios en todo el mundo.
Los seres humanos han trasladado animales y plantas desde un lugar del mundo a otro durante cientos de años, algunas veces de manera deliberada (por ejemplo, el ganado llevado a varias islas por los marineros como fuente de alimento) y otras de manera accidental (por ejemplo, las ratas que se escapaban de los barcos). En la mayoría de los casos, estas introducciones no son exitosas, pero cuando se establecen como especies invasoras, las consecuencias pueden ser catastróficas. Las especies invasoras pueden afectar a las endémicas, por ejemplo depredándolas, compitiendo con ellas, destruyendo o degradando indirectamente su hábitat, o introduciendo patógenos o parásitos capaces de enfermarlas o matarlas. Las mismas poblaciones humanas pueden actuar como predadores invasivos. De acuerdo con la "hipótesis de caza excesiva", la rápida extinción de la megafauna en áreas como Nueva Zelanda, Australia, Madagascar o Hawái es resultado de la repentina llegada del ser humano a esos ambientes, con animales que nunca antes habían entrado en contacto con los primeros y que estaban completamente inadaptados para sus técnicas de predación.23 24

 Coextinción

Artículo principal: Coextinción
La coextinción se refiere a la pérdida de una especie debido a la extinción de otra.25 26 Un ejemplo sería la desaparición de una especie de parásito en caso de la extinción de su anfitrión. La coextinción también puede ocurrir cuando una especie pierde sus polinizadores, o a los predadores de una cadena trófica en caso de la desaparición de sus presas.26

Calentamiento global

Artículo principal: Calentamiento global
Existe una discusión respecto a como afecta el calentamiento global a largo plazo sobre la desaparición de distintas especies. Algunos estudios muestran que podría conducir a la extinción de incluso una cuarta parte de todos los animales y plantas al año 2050.27 28 29
Se ha dicho que el Hemibelideus lemuroides, que sólo se encuentra en las montañas del norte de Queensland, en Australia, sería el primer mamífero extinto debido al calentamiento global.30 31 La especie no ha sido vista en tres años32 y una expedición realizada a principios de 2009 fracasó en encontrar algún ejemplar.33

 Extinción masiva

Extinction intensity.svg Cámbrico Ordovícico Silúrico Devónico Carbonífero Pérmico Triásico Jurásico Cretácico Paleógeno Neógeno
Intensidad de la extinción marina a través del tiempo. El gráfico azul muestra el porcentaje aparente (no el número absoluto) de los géneros de animales marinos extintos durante un determinado intervalo de tiempo. Se muestran las ultimas cinco grandes extinciones masivas. (fuente e información de la imagen)
Artículo principal: Extinción masiva
En la historia de la vida sobre la Tierra se cuentan al menos cinco extinciones masivas. En ellas muchas especies desaparecieron en un período geológico relativamente corto. En la más reciente, la extinción masiva del Cretácico-Terciario ocurrida hace unos 65 millones de años, al final del periodo Cretácico, desaparecieron los dinosaurios junto con muchas otras especies.

] Extinciones masivas modernas

Artículo principal: Extinción masiva del Holoceno
De acuerdo a una encuesta realizada en 1998 a 400 biólogos por el Museo Americano de Historia Natural, siete de cada diez creía que se encontraba en las primeras etapas de una extinción masiva provocada por los seres humanos,34 conocida como la extinción masiva del Holoceno.
En la misma encuesta, un 70% creía que dentro de los próximos treinta años (es decir, cerca del 2028) la quinta parte de todas las especies se extinguiría.34 El biólogo E.O. Wilson estimó en 2002 que, de continuar la actual tasa de destrucción humana de la biosfera, la mitad de todas las especies que viven en el planeta se extinguirán en 100 años.6 35
Sin embargo, el hecho de que este evento sea algo actual impide ver el problema con la debida perspectiva histórica, por lo que hay disparidad de opiniones al respecto.

Comprensión científica e investigación

Los dinosaurios son uno de los grupos animales extintos durante la extinción masiva del Cretácico-Terciario, cuya causa es aún tema de debate entre los investigadores.
Cuando la extinción fue descrita en una lectura realizada por Georges Cuvier en 1796, la idea parecía amenazante a quienes creían en la cadena de los seres o scala naturae, una posición que establecía la conexión de los seres vivos con Dios y que no permitía la desaparición de ningún "eslabón" en esta conexión.36 En consecuencia, la idea no fue ampliamente aceptada antes del siglo XIX.37 38
Esto también se sustentaba ya que debido a que en ese entonces, todavía el mundo no estaba completamente explorado y cartografiado, por lo que los científicos no podían descartar que las especies que se encontraban solamente en el registro fósil estuvieran "escondidas" en otras partes inexploradas del planeta.39
En la actualidad, la extinción es un importante tópico de investigación en los campos de la zoología y la biología en general, y también se ha convertido en tema de preocupación fuera de la comunidad científica. Organizaciones como el Fondo Mundial para la Naturaleza, fueron creadas con el objeto de preservar a las especies de la extinción. Algunos países también han intentado evitar la destrucción de hábitats, la sobreexplotación de los suelos, y la polución, mediante la promulgación de leyes y decretos. Aunque muchas extinciones provocadas por los seres humanos podrían ser calificadas como accidentales, también hay otras que se han concretado de manera deliberada, como la destrucción de algunos virus peligrosos, o la extirpación de especies problemáticas.

 El ser humano en la extinción

Algunas tecnologías que provocan un mínimo o ningún efecto nocivo probado al Homo sapiens pueden ser devastadores para la vida silvestre (por ejemplo, el DDT).40 41 Algunos gobiernos ven en ocasiones a la pérdida de especies nativas como un daño a su ecoturismo,42 por lo que promulgan leyes que sancionan el comercio o la caza de estas especies en un esfuerzo por prevenir la extinción en estado silvestre. También se crean reservas naturales con el objeto de proveer un hábitat continuo y estable a las especies amenazadas por la expansión humana. El Convenio sobre la Diversidad Biológica de 1992 resultó en varios planes internacionales de acción, que intentan entregar directrices para la conservación de la biodiversidad de parte de los distintos gobiernos. Grupos como la Alianza por Cero Extinciones43 trabajan para educar al público y presionar a las administraciones para que tomen medidas frente a la amenaza de distintas especies.

Extinciones planificadas

Los seres humanos han trabajado agresivamente por la extinción de muchas especies de virus y bacterias con el objeto de erradicar distintas enfermedades. Por ejemplo, el virus de la viruela está esencialmente extinto en estado silvestre,44 mientras que el que provoca el polio está confinado a pequeños lugares alrededor del mundo como resultado de los esfuerzos para curar la enfermedad que produce.
La bióloga Olivia Judson, entre otros científicos, han abogado por la extinción deliberada de algunas especies específicas, como los mosquitos Anopheles (que transmiten la malaria) y Aedes (que transmiten el dengue, la fiebre amarilla, la elefantiasis, entre otras enfermedades), argumentando que su erradicación podría salvar al menos a un millón de personas.45 Para concretarlo, plantea la introducción de un elemento genético capaz de introducirse a sí mismo en otro gen crucial, creando un "gen knockout" recesivo. La consecuente reducción de la diversidad genética de la familia Culicidae alcanzaría un 1%.45

Clonación

Los recientes avances tecnológicos han alentado la hipótesis de que usando el ADN de una especie extinta esta última se podría traer "de vuelta a la vida" mediante el proceso de la clonación.46 Algunos objetivos propuestos para la clonación incluyen al mamut,47 el tilacino,48 el quagga y el dodo.49
El concepto, popularizado por la novela y posterior película Jurassic Park, fue puesto a prueba cuando en 2009 nació la primera cabra bucardo clonada,50 51 una subespecie de cabra del pirineo oscense, después de que se extinguiera el año 2000.52 El ejemplar falleció unos siete minutos después debido a problemas pulmonares congénitos

Teorías científicas a través del pensamiento científico.
Es probable que el cosmos, integrado por todo aquello que pertenece a la realidad, tuviera su origen hace unos
10,000 a 20,000 millones de años. La región específica del cosmos en la que se encuentra nuestro planeta es
el universo denominado vía láctea. Por universo se entiende un conjunto formado por millones de estrellas,
aunque el vulgo suele aplicar este nombre al cosmos entero. El sol es una estrella de medianas dimensiones
situada aproximadamente a dos terceras partes de la distancia entre el centro y la periferia de la Vía láctea. El
sol y sus satélites planetarios constituyen el sistema solar. La teoría más aceptada sobre el origen del cosmos
establece que éste surg hace muchos millones de años como resultado de una descomunal explosión de
materia densamente condensada: teoría del big bang o de la gran explosión. Los vestigios de esa antiquísima
explosión se han estudiado mediante poderosos telescopios que hoy día captan la luz emitida hace millones de
años por estrellas muy lejanas.
Quizá nuestro sistema solar surgió como una nube giratoria de gases que acabaron por  condensarse formando
el sol y los planetas. La Tierra debió iniciar su existencia como una masa gaseosa, pero después de un tiempo
se formó un núcleo de metales pesados como el níquel y el plomo. Por encima de ese núcleo hay un manto
grueso y, finalmente, una corteza relativamente delgada que constituye la superficie del planeta. Una teoría
postula que en un principio la Tierra era fría, pero que se calentó al generarse colosales fuerzas de compresión
durante la sedimentación y la síntesis de los materiales del núcleo. La radiactividad también produjo enormes
cantidades de calor. Después de unos 750 millones de años, la Tierra se enfrió lo suficiente para que se
formara la actual corteza. Así, puede decirse que vivimos en un planeta relativamente frío.
El universo en el cual nosotros vivimos no es el único en el cosmos y se asemeja a otros tipos de universos.
Asimismo, el Sol no es un tipo especial de estrella. Tampoco es rara su posición y, en cuanto a dimensiones,
cabe decir que es de mediana estrella. El planeta Tierra es más grande que Mercurio pro mucho más pequeño
que Júpiter o Saturno.
Todas las teorías científicas acerca del origen de la vida exigen que la edad de la Tierra sea de varios miles de
millones de años. Se tienen pruebas que apoyan esa suposición. Una de las líneas de evidencia se basa en la
observación de otros universos y en los estudios de las atmósferas de nuestros planetas vecinos.
Son dos las principales teorías acerca del origen de la vía. La teoría creacionista, basada en gran medida en la
narración bíblica del Génesis, afirma que la Tierra no tiene más de 10,000 años de edad, que cada especie fue
creada por separado durante un breve lapso de actividad divina ocurrido hace unos 6,000 años y que cada
especie tiene a mantener a través del tiempo su peculiaridad única y bien definida. El creacionismo científico,
un replanteamiento reciente de la teoría creacionista postulado por un  grupo de geólogo e ingenieros
conservadores, fue causa en Estado Unidos de una serie de infructuosas batallas legales provocadas por los
fundamentalistas, quienes se empeñaban en que los sistemas escolares laicos estadounidenses incluyeran la
teoría creacionista como parte de las clases de biología, en las que por supuesto se enseña el concepto de
evolución.
La otra teoría (evolucionista) afirma que la vida surgió en un punto selecto ubicado en el extremo superior del
espectro continuo de ordenamientos cada vez más complejos de la materia. Es decir, que cuando la materia se
vuelve suficientemente compleja aparecen las características asociadas con la vida. A pesar de que ésta es una
teoría mecanicista, en ella se dio cabida a epifenómenos biológicos como el amor, la conciencia, la moralidad,
etc. cualidades que aparecen en las formas biológicas más danzadas; por ejemplo, el ser humano. Los biólogos
se inclinan por un origen natural de la vida.     
Hipótesis de Alexandr Ivánovich Oparin
En la teoría mecanicista de la vida se postula que la mejor manera de explicar las complejas reacciones de los
seres vivos es recurrir a las propiedades de sus partes componentes, además, se afirma que una ordenada
serie de fenómenos de causa y efecto condujo al surgimiento de la vida a partir de conjuntos de sustancias
inorgánicas sencillas, las cuales fueron convirtiéndose en macromoléculas orgánicas cada vez más complejas.
A. I. Oparin presentó a sus colegas soviéticos en 1924 una clara y rigurosa explicación de cómo pudo haber
acontecido esa evolución de la vida a partir del reino abiótico de la química y la física. Para 1936, sus ideas ya
habían sido aceptadas en el mundo entero.
La hipótesis de Oparin principia con el origen de la Tierra hace unos 4,600 millones de años. Es casi seguro
que la atmósfera primitiva era reductora, quizá con altas concentraciones de metano (CH
4
), vapor de agua
(H2O), amoniaco (NH3) y algo de hidrógeno (H2). Una atmósfera de esa naturaleza debió promover la síntesis
química. Conforme la Tierra se enfrió, buena parte del vapor se condensó para formar los mares primitivos.
La mayor parte del trabajo experimental de Oparin se relacionó con la exploración de las propiedades  de los
coacervados y su posible participación en la evolución de las primeras células vivas. En opinión de este
científico, desde las primeras etapas del desarrollo de la materia viva debió haber síntesis de proteínas a partir
de los aminoácidos.
Stanley Miller dio apoyo experimental a la idea de Oparin de que las condiciones y las moléculas inorgánicas
simples de la atmósfera primitiva del planeta tenían  realmente la capacidad de combinarse para formar
moléculas orgánicas de los seres vivos. Miller, quien fue discípulo del premio Nobel Harold Urey (University of
Chicago), dispuso un aparato de Tesla que producía pequeñas cargas eléctricas en el interior de un sistema
cerrado que contenía metano, amoniaco, vapor de agua y un poco de hidrógeno gaseoso. Los resultados de
esa estimulación enérgica de una atmósfera parecida a la de la Tierra primitiva fueron asombrosos. Se formaron
diversas moléculas orgánicas entre las que se destacaron cetonas, aldehídos y ácidos, pero lo  más importante
de todo fue que se sintetizaron aminoácidos. Dado que las proteínas son indispensables para la estructura y el
funcionamiento de las células vivas.